Conocí a Claudio en Sestao, donde compartimos muchos y muy buenos momentos. Participé en la exposición de artistas vascos en Ravenna en el año 78 de la que él fué impulsor. El retrato es justamente de ese viaje, ya llegando a Ravenna después de interminables horas de tren.
No puedo, porque no sé, decir con palabras el cariño y también la admiración que sentíamos por él. A todos sus amigos y allegados os mando un abrazo.
Xabier Idoate
